Buenos Aires, 16 de octubre del 1997
Prepararse para la visita del dolor
Punto de referencia: “La metamorfosis”, de Franz Kafka
por Mariángeles Di Paola
En la contemporaneidad hay quienes sostienen que si la concepción de técnica es diferente a lo que se entiende por tecnologías, si cuando se habla de técnica se alude a la sensibilidad propia de una época, cuando se analiza la misma podría hacérselo a partir de un criterio histórico, ético y moral. De optar por este criterio analítico, el esfuerzo estaría centrado en rememorar a los hombres que sufrieron y sufren los procesos técnicos de la modernidad. No se trataría de renegar del dominio racional y del progreso técnico, sino de hacer ver cómo la injusticia, la violencia y la falta de una perspectiva humanista conviven junto a la racionalidad.
En el mundo actual, esta situación se observa en la pobreza estructural de los países del Tercer Mundo y la desocupación mundial junto al esfuerzo y al capital invertido en el armamento bacteriológico y a la contaminación ambiental. De recurrir a un relato ficcional, “La Metamorfosis”, de Franz Kafka, bien podría dar cuenta de las mencionadas ambivalencias que se presentan en la concepción perceptiva global que se vive en nuestros días. Un análisis filosófico-sociológico sobre dicho relato podría ofrecer cuestiones más interesantes de la que lo ha hecho famoso: la locura como producto de la alienación humana. Si bien ésta es una de las miradas válidas para interpretar a la contemporaneidad, ha sido tan vapuleada que no permite hacer emerger otras.
En “La Metamorfosis”, el renombrado escritor checo relata cómo el viajante Gregor Samsa se convierte en un escarabajo. Esta transformación se va produciendo de manera gradual: primero aparecen los cambios físicos (en el cuerpo y la voz) y paulatinamente emergen los imaginarios/espirituales: cambia su concepción del tiempo útil al “indeterminado”; permanece en cama para proteger su cabeza lastimada por su padre, por temor a ‘‘perder la cabeza”, pasando a sentir luego la menor indiferencia por todo su cuerpo lastimado; deja de preocuparse por sus obligaciones laborales, tan importantes cuando era hombre, ya que era el sostén económico de toda su familia.
La cuestión del tiempo “indeterminado” resulta interesante si se la analiza desde la perspectiva de Lewis Mumford: en la modernidad se han transformado las concepciones humanas de tiempo y espacio, a tal punto que el tiempo “abstracto” se impuso al biológico. De ahí que pueda decirse que una vez convertido en escarabajo, Gregor adscribe al tiempo “indeterminado”, por lo cual ya no intenta sincronizar sus acciones y vivir de acuerdo para gastar el tiempo útilmente.
En este sentido, Edgar Morin se refiere a la “racionalización instrumental” como aquella totalidad perceptual construida a partir de una parcialidad: la económica. “Time is money”, señalará Munford; lo mismo dirá Morin con otras palabras. De allí que Morin proponga una “razón abierta”, la cual resulte integradora de otros aspectos de la vida...
Volviendo al relato, todo parecería indicar que Gregor es víctima de una metamorfosis que lo hace devenir en insecto, lo cual estaría dando cuenta de una metáfora: si siendo hombre vivía sujetado a la institución laboral, al negarse a sí mismo como sujeto, devino en animal. A su vez, esta metáfora podría enmarcarse en la sensibilidad propia de la época, que consiste en la negación de la autonomía. Mientras Eduardo Subiratis y Cornelius Castoriadis señalan que lo característico de la modernidad era la tensión entre la autonomía individual-social y el dominio racional, dirán que en la contemporaneidad (rehúsan hablar de post modernidad) esa tensión ha desaparecido, dando paso a la razón y al conformismo.
Por su parte, Georges Bataille hablará del gasto del excedente como función social, de la producción subordinada al gasto, como el mayor impulso (o sentido) de la vida. Sin embargo, como señala Álvaro Vargas Llosa, Bataille dice que en la actualidad dicha conquista de la soberanía individual sólo puede lograrla una minoría. En este punto, se podría hacer un paralelo con lo planteado por Subiratis y Castoriadis: vuelta al conformismo, imposibilidad de emergencia de la soberanía (si bien no plantean la soberanía dentro de la estética económica de Bataille, sino como uno de los principios rectores de la Ilustración).
Kafka realiza un interesante y largo recorrido por el cambio de sensibilidad sufrido por Gregor, quien pasa a contemplar el universo desde una lógica “animal”, antes que humana. Incluso, puede decirse que su relato se centra más en este aspecto que en los cambios físicos: Gregor siente el silencio como símbolo de tranquilidad en una casa de ciudad y no como signo de desgracia; devora un viejo y descompuesto queso que antes de su metamorfosis se hubiera negado a probar; cree que las molestias que le produce a su familia (ya que no podrá ser más el sustento económico de la misma) son inevitables y que tendrán que comprenderlo; comienza a entretenerse, a “gastar” el tiempo, caminando por las paredes y techos de su cuarto... En esta nueva lógica animal, no deja de haber pervivencias de su antigua lógica humana: después de dos meses de haberse convertido en escarabajo y de aceptarse como tal, el llanto de su madre hizo que se aferrara al marco de un cuadro que había construido siendo hombre. Incluso, el recuerdo de ese llanto lo llevó luego a lamentarse por no poder trabajar y mantener a su familia. La madre llora ante la idea de su hija de extraer los muebles de la habitación de Gregor para que pudiera desplazarse con toda tranquilidad, ya que ello equivalía a negarle toda esperanza de recuperación humana.
Esta indefinición en la metamorfosis de Gregor podría nuevamente relacionarse con la tensión que ha caracterizado a la modernidad, aquella que oscilaba entre autonomía y dominio racional, de acuerdo con lo planteado por los filósofos Subiratis y Castoriadis. Morin dirá que si en la actualidad el paso al conformismo y el abrazo sólo a la tecnociencia se intenta corregir retomando lo humano, sólo se lo hace desde el punto de vista de la utilidad; de allí que podría pensarse que el ansia de Gregor para volver a ser hombre sólo pasa por la preocupación de mantener a su familia.
Pero la “metamorfosis” continúa en su indefinición (de tomar semánticamente este concepto) y Gregor vuelve una y otra vez a vivir de acuerdo con la lógica animal. La familia Samsa pronto se adaptó a las circunstancias y cada uno de sus integrantes (excepto Gregor) comenzó a trabajar. Lo hicieron con tanta vehemencia que no sólo ganaron suficiente dinero sino que cada jornada de trabajo se prolongaba en su tiempo libre: el padre no se sacaba su uniforme de ordenanza de banco cuando estaba en su casa, a tal punto de no importarle su suciedad.
Kakfa escribió “La metamorfosis” en las primeras décadas del siglo XX. El valor central de este relato es el mundo del trabajo, valor alienante, pero también sensible a una época. Este juicio de valor aún persiste en la sociedad. Se vive para el trabajo más allá de que sea alienante, más allá de que haya desempleo: la vida se estructura alrededor de la actividad laboral. De allí la dedicación de la familia Samsa al trabajo, de allí la preocupación de Gregor por trabajar (en los momentos en que opera en él la lógica humana).
De toda su familia, su padre era quien menos comprendía la situación de Gregor, por lo que a cada aparición en la casa (cuando lograba salir de su cuarto) lo lastimaba haciendo uso de la violencia para obligarlo a regresar a su “hábitat”. Su hermana Grette, quien parecía comprender la situación, en realidad, actuaba de manera pragmática: con sus 17 años quería más bien imponer su personalidad y su nuevo carácter, es decir, dejar de ser una niña.
El uso de la violencia y la injusticia hacen su aparición en la figura del padre del Gregor, si bien se podría pensar al mismo, más que sustentador, como miembro y partidario de un “engranaje” socio-técnico que trata de eliminar lo irracional.
Antes se señaló que la familia trabajaba de una manera abrumadora, que en la casa reinaba el silencio como signo de la desgracia, que la madre lloraba... Parecería que en la modernidad, al quedar eclipsada la posibilidad de pensar el ser (hasta el lenguaje se ha opacado y sólo algunos hombres pueden hacer uso del mismo para reflexionar acerca del ser, según sostiene Martin Heidegger), se constituye un modelo humano que se contiene de actuar ante el dolor físico o espiritual. Lo cierto es que al no prepararse o cultivarse el alma, cuando el cuerpo recibe la visita del dolor, se quiebra en dos porque no tiene la contraparte que daría al hombre la comprensión. En el caso de la familia de Gregor, ante la incomprensión de su metamorfosis, habría que hablar de quiebre-enfermedad espiritual, antes que física.
Fue su hermana, Grete, quien dijo que si Gregor hubiese comprendido la desgracia que los abrumaba, tendría que haber abandonado la casa de manera inmediata y por propia voluntad, a fin de mantener su honor en sus memorias. Al escuchar su hermano esta declaración, luego de haber sido fuertemente lastimado por su padre, ya abrumado por el dolor físico y espiritual, decide poner fin a su metamorfosis, decide morir.
Y aquí nuevamente la posibilidad de pensar la muerte (huída) de Gregor como una forma de evitar el dolor, aquél que no pudo elaborar por estar adscripto a una lógica racionalista y por no haber preparado su alma para contrarrestar cualquier tipo de enfermedad… Tal vez, transformarse en escarabajo signifique pasar al ámbito de la locura, como se dijo al principio de este ensayo, en cuanto a la versión más popular de este relato; y la elección de morir sea la imposibilidad de hacer frente a dicha enfermedad espiritual.

Bibliografía consultada
BATAILLE, Georges, Lo que entiendo por soberanía, Editorial Paidós, 1996.
CASTORIADIS, Cornelius, Reflexiones sobre el desarrollo y la racionalidad, en El mito del desarrollo (con otros autores), Barcelona, Kairós, 1979.
HEIDEGGER, Martin, "Lenguaje de tradición y lenguaje técnico", en revista Artefacto nro. 1, Buenos Aires, 1996.
KAFKA, Franz, La metamorfosis y otros relatos, Editorial Planeta, Buenos Aires, 2000.
MORIN, Edgar, El espíritu del tiempo, Taurus, Madrid, 1966.
MUMFORD Lewis, Técnica y civilización, Editorial Alianza, Madrid, 1982.
SUBIRATS, Eduardo, Metamorfosis de la cultura moderna, Editorial Anthropos, Barcelona, 1989.
VARGAS LLOSA, Álvaro, Rumbo a la libertad, Planeta Arg., Buenos Aires, 2004.
Nota:
La autora es maestra de español lengua extranjera, periodista y editora de textos, en Buenos Aires, Argentina. Puedes visitar sus sitios web pulsando estos enlaces: GrammaramaSpanishClasses.com / Grammarama - Contenidos en español